viernes, octubre 28, 2016

Cuál sería el próximo cisne negro en bolsa

Crónicas 16:11
Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente.

Las últimas dos grandes correcciones bursátiles en EEUU vinieron precedidas de cifras récords en fusiones y adquisiciones, como la que se registra en la actualidad. El volumen de operaciones corporativas registradas durante el segundo trimestre de 2014 ha alcanzado los 391.000 millones de euros, una cifra a la altura de la registrada antes de la crisis de 'Lehman Brothers'



Nassim Taleb, ensayista estadounidense nacido en Líbano, desarrolló hace unos años la Teoría del Cisne Negro. Una metáfora que trata de expresar el alto impacto que pueden llegar a tener los eventos que están fuera del ámbito de las expectativas normales, los hechos difíciles de predecir. Y es que hay veces que existen fenómenos que, por mucho que no se hayan visto antes, no quiere decir que no pasen. En economía se tiende a hacer predicciones y no se tienen nunca en cuenta que los cisnes negros existen... que cosas remotas, imprevistas y catastróficas suceden.

Pese a haber empezado con caídas el segundo semestre del año -sobre todo el mercado europeo-, el optimismo reina en el mercado de renta variable a ambos lado del Atlántico. No es para menos. La elevada liquidez que inunda los parqués de uno y otro lado del Charco al calor de la política de tipos de interés históricamente bajos llevada a cabo por los principales bancos centrales "ha favorecido el trasvase de capitales de renta fija a renta variable en 2014" señala Pablo Pallás, responsable de Fusiones y Adquisiciones de Citi.

Además, en este sentido, "las cantidades récord de efectivo que registran los balances de las empresas -así como el deseo de utilizar dicho dinero de forma productiva- podrían constituir un elemento de presión en este aspecto", señalan desde Edmond de Rothschild.

Todo ello, unido a que los expertos siguen manteniendo sus optimistas previsiones de crecimiento del PIB de EEUU y a que ya se han llevado a cabo buena parte de las reestructuraciones empresariales que demandaba el mercado, han sido los factores determinantes que han llevado a que el mercado de fusiones y adquisiciones alcance niveles no vistos desde 2007. De hecho se trata de uno de los trimestres más activos a nivel global, especialmente en Estados Unidos.

Según los datos ofrecidos por Bloomberg, el volumen de las operaciones registradas durante el segundo trimestre de 2014 en el país estadounidense ha vuelto a niveles de 2007 al alcanzar el volumen que estos acuerdos han generado los 391.000 millones de euros, una cifra únicamente inferior a los 478.000 millones registrados en el segundo trimestre de 2007. Y es que, "a tipos de interés tan bajos y teniendo en cuenta las reestructuraciones que se han llevado a cabo en el ámbito empresarial a lo largo de los últimos años, la única forma de crecer y de hacer que mejoren los márgenes de las compañías es a través de las fusiones y adquisiciones entre ellas" afirma Pallás.

Romanos 8:28
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

¿Nivel peligroso?

Sin embargo, este auge del baile corporativo podría anticipar caídas en el mercado de renta variable si se atiende a lo ocurrido en los últimos años. Las dos últimas ocasiones en las que se ha dado en el mercado de fusiones y adquisiciones un volumen tan elevado, los osos han acabado haciendo acto de presencia en el parqué de manera agresiva. Fue en la crisis de las puntocom, en el año 2000, y en los inicios de la crisis de Lehman Brothers.

El caso más reciente es el registrado en el segundo trimestre de 2007. Según los datos de Bloomberg, entre los meses de abril, mayo y junio de dicho ejercicio el volumen que alcanzaron las fusiones y adquisiciones entre compañías que tenían como objetivo empresas de EEUU registró un volumen su- perior a 478.000 millones de euros. Un nivel que es el más alto de los últimos 12 años y que es el resultado de los más de 2.800 pactos que se alcanzaron en dicho periodo (ver gráfico). Sólo un trimestre después, el S&P 500 se anotó un descenso del 50 por ciento liderado por empresas como General Growth o AIG, que fueron las más perjudicadas de los seis trimestres consecutivos de caídas que se dieron en el índice.

Un comportamiento similar al registrado allá por el año 2000 en Wall Street. Según los datos de Dealogic, en dicho año el volumen movido por el baile corporativo estadounidense alcanzó los 350.000 millones de euros, uno de sus niveles más altos de los últimos 25 años en Wall Street. En ese mismo ejercicio tuvo lugar una corrección del 45 por ciento que duró diez trimestres.

En este sentido, Dennis Mueller, profesor de Economía emérito de la Universidad de Viena, señalaba en declaraciones a MarketWatch que "el notable aumento de las fusiones y adquisiciones es una pieza más de la evidencia de que el mercado está peligrosamente sobrevalorado". En un tono similar se muestra el responsable de Fusiones y Adquisiciones de Citi, quien asevera que "más que una causa determinante para que se produzca una caída en bolsa, los altos volúmenes en fusiones y adquisiciones son una alerta".

Sea como fuere, este elevado nivel en materia de fusiones y adquisiciones en el país norteamericano, cuanto menos "refleja varios cambios importantes acerca de las expectativas de futuro" afirman desde Legg Mason. La cuestión que ahora se plantea en el mercado es ¿cuándo se producirán?



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