martes, septiembre 27, 2016

Un invierno muy frio: Una historia para reflexionar

Los días ya nos parecen más largos. El sol nos deja jugar un poquito más por la tarde. Escuchamos cantar a los pájaros desde muy temprano en la mañana. El frio del amanecer lo siento intensamente; miro hacia el cielo mis ojos contemplan la aurora boreal, mis oídos escuchan el vello canto del Ruiseñor… ¡Que linda es la creación de DIOS! Las flores, ¡sí! Las flores están mostrando sus más bellos colores…

¿Qué está sucediendo entonces? Amigos, El Invierno está haciendo su entrada.
¡Qué hermosa es esta estación!, ¿verdad?

El invierno como el resto de las estaciones tiene un único Creador y ese es Dios.
Dios no solo ha creado esta bella estación del año para que la disfrutemos sino todo
lo que vemos en la naturaleza. La Biblia nos dice que: Dios creó todo lo que hay en
el cielo y en la tierra, lo que puede verse y lo que no se puede ver. Los hermosos
pájaros y las palomas, pero también las flores y todos los árboles frutales, los peces en el mar Dios los creo…

Pero alguna vez te pusiste a pensar qué Dios también fue quien te creo a ti mismo. Tus ojos, tu cabello, todo tu cuerpo, tu corazón y sus latidos, todo fue creado por Dios y lo hizo de una manera especial.

Pero aunque Dios te creo especial, a veces ni te acurdas de eso o simplemente paso que nadie te lo había dicho. Como tal vez nadie te dijo que a Dios no le agrada que hagamos cosas malas, como mentir, desobedecer o tener pensamientos malos y que todas esas actitudes nos separan de Dios.
Pero no desanime, y menos en días invernales. Dios tiene para ti una hermosa noticia y es que Jesús, Su Hijo quiere ser la persona que te lleve a disfrutar de la amistad con Dios, y no solo en este invierno sino en toda tu vida; Por Toda la eternidad.

La Biblia nos muestra estas palabras de Jesús: -Yo soy el camino, la verdad y la vida. Sin mí, nadie puede llegar a Dios el Padre.

Lo que tenéis que hacer es creer y aceptar en tu corazón a estas palabras de Jesús.
Si lo crees, ahora mismo debes decírselo: “Querido Dios acepto a Jesús en mi corazón porque creo que es el único camino que me lleva a Dios. Amén”. ¡Qué así sea!

Ahora que hiciste esta oración eres un hijo de Dios, el libro de Dios, la Biblia dice que “a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre, les dio el potestad de ser llamados hijos de Dios”.
Vamos corre a contárselo a tu prójimo el cambio que Jesús ha hecho en ti… en mi también!

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