domingo, enero 21, 2018

Las comidas más caras del mundo


Las comidas más caras del mundo pueden dejar tu tarjeta de crédito temblando o darle un buen mordisco a tu cuenta bancaria. Te contamos en qué consisten estos platos y cuál es su desorbitado precio al alcance de pocos.

Comer bien es un placer que deleita a gran parte de la humanidad desde tiempos inmemoriales.
En cada país, ciudad o pueblo del mundo puedes encontrarte numerosos platos típicos a partir de productos de la zona que conforman la gastronomía local, pero ojo, que algunos pueden salirte mucho más caros que otros debido a ingredientes raros o exclusivos, a complicados métodos de preparación y elaboración o a la presencia de restaurantes de lujo.

Para satisfacer tu curiosidad, en este artículo recopilamos algunas de las comidas más caras del mundo, destacando tanto su precio como las características del plato.
Encontrarás de todo: desde tortillas con tres ceros en el coste a sushi de lujo o una pizza con oro comestible. ¡No te los pierdas!

La hamburguesa de lujo de Diego Buik

Comidas más caras del mundo
Esta comida de lujo ha sido creada por el chef holandés Diego Buik del restaurante South of Houston, en La Haya, con motivo del día de la hamburguesa. Tiene ingredientes procedentes de todos los lugares del planeta: carne de vaca Wagyu envejecida, filete de ternera Black Angus, langosta infusionada con ginebra Hermit Dutch Coastal, foie gras, trufa negra, queso Remeker, jamón ibérico y tomates japoneses.
Su salsa está elaborada con langosta, café de Jamaica Blue Mountain, vainilla de Madagascar, azafrán y soja japonesa. Por último, el bollo de brioche está cubierto de hoja de oro de 24 quilates con un coste de 120 euros. Mientras que el precio total de coste para su creador es de 1.000 euros, tú deberás desembolsar 2.000 euros por hincar el diente a esta hamburguesa de lujo.

La Zillion Dollar Frittata, una tortilla para ricos

Esta es la tortilla más cara del mundo
Bautizada como Zillion Dollar Frittata, este manjar de los dioses concebida para los amantes de las delicias del mar se trata de una tortilla de seis huevos y que cuenta con 280 gramos de caviar Sevruga y una langosta. Cuesta cerca de 1.000 euros y la podrás encontrar en el exclusivo restaurante Parker Meridien de Nueva York.
Cabe destacar que existe una versión más económica y de menor tamaño. Se trata de la “regular frittata” y cuesta 89 euros.

Un kebab de 1.200 euros

Comidas más caras del mundo
Puede que suelas comer kebab de resaca, pero no creo que tenga mucho que ver con éste, que vale nada más y nada menos que 1200 euros.
Entre sus ingredientes, nos encontramos que está elaborado con pan de pita con una infusión de azafrán, yogur de pepino, infusión de champagne Krug, pimientos scotch bonnet, oro comestible y cordero lechal de los Pirineos. Fue creado por el prestigioso chef Andy Bates, de Reino Unido.

El sushi que te deja en números rojos

Comidas más caras del mundo
Angelito Araneta presentaba en Manila a comienzos de esta década estas cinco piezas de sushi que debido a sus ingredientes, hacen que este sea el más caro del mundo. 
En lugar de la tradicional alga, hallamos oro de 24 quilates y diamantes africanos. Pese a ello, el pescado elegido ha sido, sorprendentemente, el surimi. Su precio estimado es de 91.800 pesos filipinos, equivalentes a 1.700 euros.

¿25.000 euros de helado?

Este es el helado más caro del mundo
Si te contentas con una tarrina de tu helado favorito en el congelador para degustar los domingos, es probable que te desmayes con este descubrimiento. El Frozen Hot Chocolate cuenta con 28 tipos de cacao, 5 gramos de oro comestible de 23 quilates, trufas especiales “Madeline au Truffle”, un brazalete de oro de 18 quilates, un diamante blanco y una cuchara de oro para que el glamour también llegue a los cubiertos.
Lo encontrarás por la desorbitada cifra de 25.000 euros en el Serendipity 3 de Manhattan. 

El cóctel más caro del planeta

Este es el cóctel más caro del mundo
Bautizado como “27.321” cocktail vio la luz en 2008 en el hotel más famoso de Dubái, el Burj Al Aran, que tiene forma de vela. Con un precio de 3.200 euros, cuenta con whisky de malta de color natural de Moray, azúcar de maracuyá y se sirve en un vaso de 18 quilates. Debido a su coste prohibitivo, solamente se vendieron 10 de estas bebidas.

Buddha Jumps Over the Wall soup

Sopa más cara del mundo
Se trata de una de las sopas más caras del mundo y se caracteriza por una peculiar composición, ya que está hecha de aleta de tiburón, abulón, flor de hongo japonés, pepino de mar, vieiras secas, pollo, jamón Hunan, carne de cerdo y ginseng. Deberás pagar unos 163 dólares por saborearla.

La pizza que vacía tu cuenta bancaria

Las comidas más caras del mundo
Si te chifla esta delicia italiana, debes saber que la más cara del mundo se llama Pizza Royale y viene con la firma del Chef Domenico Crolla. Presume de contener pepitas de oro comestible de 24 kilates, venado, champagne, caviar, salmón ahumado marina con un cognac Luis XII de Remy Martin y una langosta. Para darle un bocado deberás poner sobre la mesa 4.000 euros.

Un perrito caliente con dos semanas de antelación

Este es el perrito más caro del mundo
El distribuidor de comida ambulante Tokio Dog servía en la ciudad de Seattle el perrito caliente más caro del mundo, llamado Junni Bahn, que debía ser encargado con dos semanas de antelación.
La composición de este manjar destaca por un bratwurst de queso ahumado de 30 centímetros, lomo de wagyu, setas maitake, cebollas teriyaki, foie, láminas de trufa negra, caviar y mayonesa japonesa, servidos en un pan de leche o brioche. Su precio: 169 dólares.

Un postre de locos

Las fresas más caras del mundo
Si hay que subrayar cuál es realmente el plato más caro del mundo, este esta creado por una excéntrica millonaria y vale 4 millones de euros. Consiste en unas fresas maceradas con un vino de Oporto, especias, cítricos y helado de vainilla. Su particularidad principal es que de regalo, te llevas a casa un diamante de 7 kilates.

Las setas más exclusivas

Las comidas más caras del mundo
Tradicionalmente asociadas a la longevidad, las apetitosas setas que puedes apreciar en la foto son los hongos Matsutake, de origen japonés. Crecen al pie de los pinos y son muy difíciles de cosechar, ya que a lo largo del año se producen menos de mil toneladas al año en todo el mundo. Cuanto más fuerte es su aroma, mejor calidad y más alto es su precio. Menos de medio kilo tiene un valor cercano a los 2.000 dólares.

viernes, enero 19, 2018

Emulando a Druckenmiller, el genio que venció al Banco de Inglaterra

Su fondo Duquesne Capital gestiona actualmente entre 5.000 y 8.000 millones en activos

Su fortuna está valorada, según Forbes, en 2.800 millones de dólares


stanley druckenmiller
El fondo de Stanley Druckenmiller, Duquesne Capital, gestiona actualmente entre 5.000 y 8.000 millones en activos, y aunque él técnicamente ha cerrado Duquesne Capital a inversores, la gestora sigue enviando los informes de gestión sobre lo que hacen bajo la batuta de este inversor.

Su fortuna está valorada, según Forbes, en 2.800 millones de dólares y su exitoso pasado junto a George Soros garantiza la atención de todos los inversores.

A lo largo de 30 años de gestión en Duquesne, ha obtenido una rentabilidad media de un 30% anual, y no ha perdido dinero ni un solo año; sólo puntualmente perdió dinero a lo largo de cinco trimestres de 120 que ocupan su trayectoria de inversión. Resultados impresionantes que sólo los genios pueden lograr.

Consiguió estas rentabilidades con un capital bajo gestión de 20.000 millones de dólares, lo que hace que aún sea más complejo, pues por todos es sabido que el tamaño no necesariamente es una ventaja, sino más bien todo lo contrario. Alguien de quien aprender, sin duda.
No ha perdido dinero ni un sólo año; sólo puntualmente perdió dinero a lo largo de cinco trimestres
Druckenmiller empezó a considerarse uno de los grandes gurús de bolsa cuando allá por el 1992 George Soros puso al Banco de Inglaterra de rodillas, y digo esto porque el genio detrás de esa inversión era en realidad Druckenmiller. En el proceso se embolsaron más de mil millones de dólares con una apuesta que demolió el sistema monetario de Gran Bretaña en un sólo día.

En aquel entonces, los fondos de cobertura aún no habían entrado en la conciencia pública, las restricciones al flujo de capitales de un país a otro acababan de levantarse y esta apuesta consistía en una elaborada estrategia que combinaba un profundo conocimiento en el mercado de divisas y el entorno económico del momento.

De hecho, Druckenmiller sólo ha perdido dinero en divisas en este pasado año 2017. Es un hombre que tiene muy claro su proceso de inversión, que hoy puede opinar una cosa y mañana justo la contraria y que esa habilidad le permite afrontar inversión con una convicción férrea.

Respecto de su sesgo de inversión cabe destacar lo siguiente:

1. Utiliza métodos de análisis cuantitativos donde los datos prevalecen sobre las opiniones personales.

2. Utiliza criterios de momentum para introducir un sesgo de 'timing' en sus inversiones.

3. Busca negocios disruptivos allá donde nadie mira. Para ser un gran inversor debes ser contra-intuitivo de buscar valor en empresas que no están de moda, infravaloradas y con un buen momentum:

"Si tú puedes ver algo distinto a esos dos años vista de lo que convencionalmente la gente ve y sobre lo que todo el mundo apuesta que va a ser una esperanza de ganancia futura, mejor; encuentra algo distinto de lo que todo el mundo ve, y así ganarás dinero. Mucho dinero"

4. No se casa con ningún tipo de activos, además de invertir en acciones, lo hace en bonos, divisas, materias primas, etcétera; y lo hace de acuerdo a lo que considere más oportuno de forma que puede que haya momentos donde no vea ventaja en invertir en acciones y sí en divisas o bonos, y no le afecta lo más mínimo no invertir esos períodos en aquellos activos donde no encuentra oportunidades atractivas.

5. Sus porfolios son muy concentrados. No le gusta la diversificación:

"Mi idea del control de riesgos es poco convencional. Me gusta la idea de poner todos mis huevos en una sola cesta, y vigilar esa cesta muy concienzudamente".

6. Él, y sólo él, decide sobre sus inversiones. Él dedica el tiempo de estudio, búsqueda y observación de los mercados para hacer la mejor inversión.

7. Es un inversor CONTRARIAN.

¡Es un genio, simplemente, un genio! ¿Cómo podemos emular a un genio?
Esto es muy osado por mi parte, por supuesto. Dicho esto anticipadamente, trataré de crear un modelo que nos pueda ayudar a identificar empresas que puedan estar dentro del perfil de negocio de Druckenmiller. Además, haré una rotación de los portfolios anual, y estudiaré el modelo a lo largo de los últimos X años.

Para ello lo que haré será lo siguiente:

1. Haré un ranking de las empresas que forman el universo de acciones ordenado según el Free Cash Flow Futuro por acción superior al precio de cotización y cuanto mayor diferencia mejor. En este caso, para quien no esté familiarizado con este ratio, estamos hablando del Valor Intrínseco. Cuando mayor distancia entre Valor y Precio, mejor. Más margen de seguridad. Me estoy yendo al 
Value de Origen.

2. En segundo lugar, reordenaré el primer decil de ese ranking previo de acuerdo a las empresas con mayor Crecimiento en el EBITDA a 5 años.

3. De entre toda esa lista, me quedaré con aquellas empresas que tengan un EBIT / (Capital de explotación neto + activo fijo neto) por debajo de un 20% (ROIC Greenblatt), así sabré que el capital que se necesita realmente para llevar a efecto los negocios de las compañía rinde respecto del beneficio EBIT de forma sustancial en todas las empresas que hayamos seleccionado.

4. Las quiero infravaloradas, para lo que usaré el PEG < 1 (PEG Ratio Definición).

5. Descartaré de entre todas ellas aquellas empresas con un F-Score superior a 4 en la clasificación del Profesor Piotroski. El objetivo es que quiero empresas que estén atravesando ciertas dificultades (no quiero que se fijen en ellas todo el mundo) desde el punto de vista de la contabilidad financiera, pero que cumplan con los criterios anteriormente mencionados.

6. Además tiene en cuenta y estudia concienzudamente qué hace que las acciones se muevan. Qué 
factores son aquellos que hacen que las acciones suban.

"Recientemente, estaba en una mesa de negocios con gestores donde todos estaban hablando sobre si sus acciones seleccionadas ‘esto’ o ‘aquello’. Su actitud era que no importaba qué fuera a pasar en el mundo porque sus acciones favoritas estaban generando grandes free cash flow, recomprando acciones de autocartera o haciendo XYZ. La gente siempre olvida que el 50% del movimiento de una acción es el mercado en general, el 30% la industria a la que pertenece y sólo el 20% es el alfa extra de una selección adecuada. Y la selección de acciones está llena de apuestas macro. Por ejemplo, cuando un inversor apuesta sobre aerolíneas, está haciendo una apuesta macro sobre el petróleo".

RESUMEN

Empresas en dificultades desde un punto de vista de contabilidad financiera (F-Score), que estas tengan unos altos retornos sobre inversiones, que estén infravaloradas, tengan un factor de crecimiento en el beneficio importante y su forward FCF elevado y superior al precio de cotización.
Podría haber añadido un factor de Momentum como el Price Index a 12 meses, pero me consta que no es ese el criterio que usa Druckenmiller
En mi opinión debería funcionar. Y que me disculpe aquel que pudiera ser más preciso en replicar el modelo, pues a mí no se me ha ocurrido otra forma mejor de hacerlo.

Nótese que he obviado el Momentum. Podría haber añadido un factor de Momentum como el Price Index a 12 meses, pero me consta que no es ese el criterio que usa Druckenmiller, y me parecía un sesgo que merecía la pena evitar.

viernes, septiembre 29, 2017

George Müller y la Vida de Oración



 "Dios me ha dado un campo de misión aquí mismo y viviré y moriré en él".

Hace unos días encontré en medio de unos papeles el libro “Padre de huérfanos, La vida de George Müller”. Siempre quise leer de la biografía de este hombre de Dios, pero nunca tuve la oportunidad de hacerlo, así que me “apropie” por una semana de dicho libro, habiendo terminado su lectura el día de hoy y debo decir que ha sido una hermosa experiencia el haberla leído.


Debo de confesar, que he quedado conmovido, ya que al leer la vida de oración de este hombre, y al compararla con la mía, siento una fuerte vergüenza, pero a la misma vez, un fuerte impulso a mejorarla y ejercitarla.

A continuación transcribo un trecho del libro, donde nos muestra la intimidad que este hombre tenía con Dios y como se acercaba a Él aún en las cosas más sencillas del día a día:


Una espesa niebla envolvió el barco, obligándolo a navegar lentamente por temor a chocar contra los acantilados de la rocosa costa. En consecuencia, la nave comenzó a retrasarse. Ante el riesgo de no poder cumplir con su primer compromiso, George se dirigió al puente de mando en busca del capitán.


- Vaya, aquí está usted, dijo George al ver al capitán inclinado sobre un mapa. Debo decirle que necesito estar en Quebec el sábado por la tarde.


El capitán soltó una carcajada.


Eso es imposible, señor Müller. Quienquiera que lo esté esperando tendrá que entender que este barco está envuelto en la niebla y que no hay nada que yo pueda hacer al respecto.


- En ese caso, dijo George, abiertamente –, si usted no puede encontrar la forma de llegar a tiempo, tendré que pedírselo a Dios. No he llegado tarde a una sola cita en cincuenta y dos años y no pienso hacerlo ahora. Acompáñeme a mi camarote y allí oraremos juntos.


El capitán quedó tan sorprendido que no acertó a articular palabra. George abandonó el puente y el capitán le acompaño mansamente, yendo hacia cubierta, el capitán cayó en cuenta de lo que iba a hacer y protesto: Pero, ¿de qué sirve orar? La niebla es tan espesa que no acierto ni siguiera a ver la popa. E inclinándose sobre la baranda, añadió: Compruébelo usted mismo, señor Müller.


- No necesito hacerlo- replico George encaminándose intencionalmente hacia las escaleras. No pongo el ojo en el tiempo, sino en Aquel que lo controla.


George entró en su camarote y cerró la puerta firmemente después que entrara el capitán.

- Oremos- dijo arrodillándose al pie de su camarote. El capitán siguió su ejemplo y se puso patéticamente de rodillas.


- Querido Dios- comenzó diciendo George –, vengo a ti para pedirte lo imposible. Tú sabes que necesito estar en Quebec el sábado y que la niebla nos ha rodeado. Levanta, por favor, la niebla para que el barco pueda continuar su travesía y yo pueda llegar a tiempo. Amén.


George abrió los ojos y miró al capitán.


-Querido Dios… –susurro el capitán con voz temblorosa y desconcertada.


George coloco suavemente la mano sobre el hombro del capitán.


-No hace falta que usted ore- le dijo. Usted no cree que Dios vaya a responder su oración y yo creo que él ya ha respondido la mía.


Con expresión de gratitud el capitán se puso de pie.


-Abra usted la puerta –le dijo George con mucha seguridad-. He conocido a mi Señor por cincuenta y dos años y en todo ese tiempo no recuerdo una sola ocasión en que no haya respondido a mis oraciones. Le puedo asegurar que la niebla se ha disipado.


El capitán abrió la puerta despacio. Se asomó a cubierta y después regreso al camarote de George con el rostro pálidecido de asombro.


- Se ha ido – dijo con voz apenas audible-. Tal como usted oró a Dios, la niebla se ha disipado.

 George Müller confió en Dios de una manera plena y poco frecuente. Su fe y su generosidad establecieron un modelo de vida para los cristianos de todas las generaciones.

  «Dios todavía está vivo, y hoy, como hace millares de años atrás, él oye las oraciones de sus hijos, y ayuda a quienes confían en él».


«Definitivamente, ¿usted piensa que Dios dejaría de lado una oración de toda una vida? orando por un familiar perdido en el mundo».