viernes, septiembre 29, 2017

George Müller y la Vida de Oración



 "Dios me ha dado un campo de misión aquí mismo y viviré y moriré en él".

Hace unos días encontré en medio de unos papeles el libro “Padre de huérfanos, La vida de George Müller”. Siempre quise leer de la biografía de este hombre de Dios, pero nunca tuve la oportunidad de hacerlo, así que me “apropie” por una semana de dicho libro, habiendo terminado su lectura el día de hoy y debo decir que ha sido una hermosa experiencia el haberla leído.


Debo de confesar, que he quedado conmovido, ya que al leer la vida de oración de este hombre, y al compararla con la mía, siento una fuerte vergüenza, pero a la misma vez, un fuerte impulso a mejorarla y ejercitarla.

A continuación transcribo un trecho del libro, donde nos muestra la intimidad que este hombre tenía con Dios y como se acercaba a Él aún en las cosas más sencillas del día a día:


Una espesa niebla envolvió el barco, obligándolo a navegar lentamente por temor a chocar contra los acantilados de la rocosa costa. En consecuencia, la nave comenzó a retrasarse. Ante el riesgo de no poder cumplir con su primer compromiso, George se dirigió al puente de mando en busca del capitán.


- Vaya, aquí está usted, dijo George al ver al capitán inclinado sobre un mapa. Debo decirle que necesito estar en Quebec el sábado por la tarde.


El capitán soltó una carcajada.


Eso es imposible, señor Müller. Quienquiera que lo esté esperando tendrá que entender que este barco está envuelto en la niebla y que no hay nada que yo pueda hacer al respecto.


- En ese caso, dijo George, abiertamente –, si usted no puede encontrar la forma de llegar a tiempo, tendré que pedírselo a Dios. No he llegado tarde a una sola cita en cincuenta y dos años y no pienso hacerlo ahora. Acompáñeme a mi camarote y allí oraremos juntos.


El capitán quedó tan sorprendido que no acertó a articular palabra. George abandonó el puente y el capitán le acompaño mansamente, yendo hacia cubierta, el capitán cayó en cuenta de lo que iba a hacer y protesto: Pero, ¿de qué sirve orar? La niebla es tan espesa que no acierto ni siguiera a ver la popa. E inclinándose sobre la baranda, añadió: Compruébelo usted mismo, señor Müller.


- No necesito hacerlo- replico George encaminándose intencionalmente hacia las escaleras. No pongo el ojo en el tiempo, sino en Aquel que lo controla.


George entró en su camarote y cerró la puerta firmemente después que entrara el capitán.

- Oremos- dijo arrodillándose al pie de su camarote. El capitán siguió su ejemplo y se puso patéticamente de rodillas.


- Querido Dios- comenzó diciendo George –, vengo a ti para pedirte lo imposible. Tú sabes que necesito estar en Quebec el sábado y que la niebla nos ha rodeado. Levanta, por favor, la niebla para que el barco pueda continuar su travesía y yo pueda llegar a tiempo. Amén.


George abrió los ojos y miró al capitán.


-Querido Dios… –susurro el capitán con voz temblorosa y desconcertada.


George coloco suavemente la mano sobre el hombro del capitán.


-No hace falta que usted ore- le dijo. Usted no cree que Dios vaya a responder su oración y yo creo que él ya ha respondido la mía.


Con expresión de gratitud el capitán se puso de pie.


-Abra usted la puerta –le dijo George con mucha seguridad-. He conocido a mi Señor por cincuenta y dos años y en todo ese tiempo no recuerdo una sola ocasión en que no haya respondido a mis oraciones. Le puedo asegurar que la niebla se ha disipado.


El capitán abrió la puerta despacio. Se asomó a cubierta y después regreso al camarote de George con el rostro pálidecido de asombro.


- Se ha ido – dijo con voz apenas audible-. Tal como usted oró a Dios, la niebla se ha disipado.

 George Müller confió en Dios de una manera plena y poco frecuente. Su fe y su generosidad establecieron un modelo de vida para los cristianos de todas las generaciones.

  «Dios todavía está vivo, y hoy, como hace millares de años atrás, él oye las oraciones de sus hijos, y ayuda a quienes confían en él».


«Definitivamente, ¿usted piensa que Dios dejaría de lado una oración de toda una vida? orando por un familiar perdido en el mundo».

jueves, septiembre 28, 2017

¿Quién quiere ser millonario?: 4 consejos para ser rico desde cero


El 90% de los más acaudalados no heredó su riqueza. Gran parte de su éxito financiero se debe a la forma en la que piensan y toman decisiones. Cuatro puntos clave para entenderlos

Es mucha la gente la que sueña con volverse rica de la noche a la mañana. Esperan una buena jornada en el casino, el número acertado en la lotería o un golpe de suerte, pero pocos ven cercana la idea de convertirse en millonario sin serlo, de un día para el otro, por el simple hecho de haber efectuado una buena inversión.

El sueño está. Las fantasías y deseos a cumplirse con ese hipotético dinero, también. Pero aquellas personas que imaginan volverse ricas desconocen las formas. Son pocos los que tropezaron con la fortuna. Según el libro de Thomas J. Stanley, The Millionaire Next Door, solo un 20% heredan el dinero. La mayoría de los millonarios lo lograron desde cero.

Stanley propone una guía, en donde la actitud es un factor que contribuye y mucho para alcanzar el éxito. Y aunque no existe un manual secreto para lograrlo, "una de las razones por las que los millonarios son económicamente exitosos es porque piensan de manera diferente", explicó Stanley.

1. Ser conservador

Cuando te imaginás a los millonarios de hoy, ¿los ves imprudentes, jugando con su dinero y comprando y vendiendo acciones como si nada sucediera? En realidad, suelen hacer todo lo contrario. La mayoría de los millonarios son muy conservadores con su dinero. Se centran más en evitar el riesgo que en la ganancia potencial que podrían obtener en una inversión.

Una persona rica sabe que ser cauteloso con su dinero. A veces, esperar también asegura crecer poco a poco la riqueza. Eso no significa que los millonarios no corran ningún riesgo. Evitar las inversiones que son demasiado riesgosas y ser estratégico con las inversiones que sí causan seguridad.
Spencer Jakab, autor de Heads I Win, Tails I Win, dijo en un artículo de la revista Time: "Si usted adopta el riesgo en el momento adecuado, en realidad puede reducirlo a largo plazo".

2. Diversificar las inversiones

Uno de los mayores errores de inversión que se puede cometer es apostar todo el dinero en un caballo. Los millonarios saben que, para evitar el riesgo, necesitan tener diversas inversiones. De esa manera, no están confiando sólo en una empresa. Si una de las empresas que han invertido fracasa, no van a perder todo.


Según un estudio realizado por Spectrem Group, los millonarios invierten el 44 por ciento de sus activos en acciones. Esto es típicamente cómo la mayoría de los millonarios hacen su dinero. Son estratégicos en qué acciones compran y cómo construyen su fortuna. Tienden a favorecer las acciones de bajo riesgo e invertir en empresas tanto nacionales como extranjeras.

Cuanto más joven es un inversionista, sus inversiones también son más arriesgadas. A medida que envejece, se intenta reducir la cantidad de riesgo asociado con cada inversión que realice, para asegurar que sus finanzas sean estables a largo plazo.
Los millonarios también invierten gran parte de su riqueza en bienes raíces. Con la propiedad adecuada, se puede hacer un montón de dinero en efectivo a través de alquileres.

3. Minimizar honorarios y costos.

En una entrevista con la compañía estadounidense Bloomberg, Warren Buffett, CEO de Berkshire Hathaway, dijo: "El éxito en la inversión no se correlaciona con el coeficiente intelectual una vez que está por encima del nivel de 25. Una vez que se obtiene la inteligencia ordinaria, lo que se necesita es el temperamento para controlar los impulsos que ponen a otras personas en problemas para invertir".


Los inversionistas acertados no tienen que ser las mentes más inteligentes del sector financiero. Al mantener sus inversiones, los millonarios maximizan sus retornos. Ellos mantienen sus costos de transacción y otros cargos a un mínimo para asegurar la mayor rentabilidad posible.

4. Buscar consejos

Ningún hombre es una isla, y tampoco para ser millonario. No todos los millonarios son expertos en inversiones, y muchos de ellos eligen buscar ayuda con sus carteras. Alguien adinerado sabe que no necesita tener todas las respuestas o hacer una investigación intensa sobre cada inversión. Deja que ese trabajo lo haga otro, aunque no confía plenamente en sus asesores. Son conscientes del mercado, sus inversiones y lo que está sucediendo. Se involucran al 100 por ciento, pero saben cuándo buscar orientación.
El 90% de los más acaudalados no heredó su riqueza. Gran parte de su éxito financiero se debe a la forma en la que piensan y toman decisiones. Cuatro puntos clave para entenderlos.
La manera de pensar de los millonarios es clave para genera riqueza.
 
Es mucha la gente la que sueña con volverse rica de la noche a la mañana. Esperan una buena jornada en el casino, el número acertado en la lotería o un golpe de suerte, pero pocos ven cercana la idea de convertirse en millonario sin serlo, de un día para el otro, por el simple hecho de haber efectuado una buena inversión.

El sueño está. Las fantasías y deseos a cumplirse con ese hipotético dinero, también. Pero aquellas personas que imaginan volverse ricas desconocen las formas. Son pocos los que tropezaron con la fortuna. Según el libro de Thomas J. Stanley, The Millionaire Next Door, solo un 20% heredan el dinero. La mayoría de los millonarios lo lograron desde cero.

Stanley propone una guía, en donde la actitud es un factor que contribuye y mucho para alcanzar el éxito. Y aunque no existe un manual secreto para lograrlo, "una de las razones por las que los millonarios son económicamente exitosos es porque piensan de manera diferente", explicó Stanley.
 Los millonarios que construyeron su riqueza desde 0 siguen algunos hábitos´.